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Antiguo Cáliz de Plata Blanca y Dorada por Josep Casas. Barcelona, España, s. XIX |
Referencia: AR-E-592
Espectacular cáliz de plata antiguo, realizado en plata blanca y plata dorada, fabricado en Barcelona a finales del siglo XIX por el orfebre Josep Casas. Estamos ante un cáliz excepcional, una auténtica obra maestra de la orfebrería religiosa barcelonesa, con una extraordinaria riqueza de volumen, contraste y trabajo ornamental. La decoración recorre base, nudo y bajocopa, combinando relieves devocionales y querubines dorados que le dan una presencia litúrgica verdaderamente poco común. Es una pieza creada para destacar por su solemnidad, por la calidad de su trabajo y por la fuerza visual de su programa iconográfico.
La base circular es amplia, sólida y extraordinariamente trabajada, con una presencia visual muy rica. Presenta tres medallones ovalados en relieve, dedicados a Cristo crucificado con resplandor, la Virgen María y el busto de Cristo. Cada uno de estos medallones está enmarcado con elegancia y se integra en una superficie llena de movimiento, donde la plata blanca alterna zonas pulidas con fondos texturados que aumentan la profundidad del trabajo. Los medallones aparecen separados por querubines alados en plata dorada, dispuestos entre nubes y volutas, creando un contraste precioso entre el brillo claro de la plata y la calidez del dorado.
El borde exterior de la base está decorado con una rica cenefa de hojas, trabajada con gran sentido ornamental y muy bien integrada en el conjunto. Esta cenefa aporta una terminación elegante y refuerza la sensación de pieza importante, cuidada hasta el último detalle. La parte inferior conserva un contrapeso de plata, sujeto por un tornillo cuya cabeza adopta también forma de querubín, un detalle especialmente atractivo porque demuestra que incluso una zona poco visible fue resuelta con intención artística.
El nudo central continúa el mismo lenguaje decorativo. Tiene forma abombada y estilizada, con tres querubines en relieve distribuidos alrededor del cuerpo. Entre ellos aparecen motivos vegetales, zonas mateadas y superficies pulidas que refuerzan el contraste de la plata. Es un nudo muy ornamental y perfectamente proporcionado, que aporta equilibrio visual al conjunto y enlaza la riqueza escultórica de la base con la solemnidad de la copa.
La bajocopa está decorada con tres medallones dedicados a la Pasión de Cristo, cuidadosamente repartidos alrededor de la pieza. En ellos aparecen los dados con los que los soldados se jugaron la túnica de Cristo, los látigos de la flagelación y la cartela INRI, tres símbolos muy reconocibles y de gran fuerza devocional. Cada medallón queda integrado en la estructura de la bajocopa con una decoración de relieve, fondos trabajados y perfiles bien definidos.
Entre estos símbolos aparecen nuevos querubines alados en plata dorada, que enlazan visualmente con los querubines de la base y del nudo central. La parte superior de la copa es lisa y dorada, en elegante contraste con la riqueza escultórica de la bajocopa. La copa sobresale además por su interior dorado, conservado también en excelente estado. Este dorado interior aporta una presencia litúrgica especialmente noble y refuerza el carácter sagrado de la pieza.
En el borde de la base aparecen tres contrastes: la marca CASAS, correspondiente al platero José o Josep Casas; el escudo de la ciudad de Barcelona, empleado como contraste de plata a finales del siglo XIX; y la marca ROVIRA, correspondiente a Joaquín Cabot i Rovira, marcador oficial de la plata en Barcelona. El marcador era la autoridad independiente encargada de verificar y garantizar la ley del metal, certificando que el cáliz estaba realizado efectivamente en plata de ley, en este caso plata 925. Estos punzones confirman la identificación de la obra como un cáliz español, realizado en Barcelona en el último cuarto del siglo XIX por el destacado orfebre barcelonés Josep Casas.
El cáliz se encuentra en excelente estado de conservación, especialmente si tenemos en cuenta que tiene cerca de 140 años de antigüedad. La plata blanca mantiene un brillo limpio y atractivo, los apliques dorados conservan una presencia magnífica y el dorado interior de la copa está francamente bien conservado. Se nota que, a lo largo de casi siglo y medio, ha sido preservado con respeto y conciencia de su importancia. Es de esas piezas que transmiten enseguida que no solo han sobrevivido al paso del tiempo, sino que han sido conservadas como algo verdaderamente valioso. Por su estado actual, es un cáliz con mucho tiempo por delante, ideal para quien sepa apreciarlo y quiera devolverlo de nuevo al uso litúrgico.
Durante cerca de 140 años habrá pasado por manos de varios sacerdotes, habrá estado sobre distintos altares y habrá acompañado innumerables celebraciones de la Eucaristía. Si pudiera hablar, seguramente contaría historias de parroquias, de misas solemnes y humildes, de manos consagradas que lo elevaron con respeto, de comunidades reunidas en torno al misterio central de la fe. Su estado de conservación transmite precisamente eso, el cuidado recibido por una pieza que ha sido tratada con amor, respeto y conciencia de lo que representaba a lo largo de las décadas.
Es un cáliz excepcional para un sacerdote, para un diácono próximo a la ordenación o para una comunidad que desee devolver al altar una obra maestra de la orfebrería religiosa española. No fue creado simplemente para ser admirado en una vitrina, sino para servir a Dios y a la Iglesia en la celebración de la Eucaristía. Solo una mano guiada por un profundo amor al culto pudo realizar una pieza así, cuidando cada querubín, cada medallón y cada detalle. Y lo más hermoso es que este cáliz conserva todavía muchísimos años por delante, muchas misas que acompañar y muchas oportunidades para seguir cumpliendo la labor para la que fue creado: servir con belleza, dignidad y amor en el altar de Dios.
Una pieza y una oportunidad excepcional para quien sepa apreciar lo que representa este cáliz y desee acompañarlo en la siguiente etapa de su historia y darle una nueva vida sobre el altar, al servicio de la Eucaristía, de Dios y de la Iglesia.
Medidas: Altura: 27,2 cm (10.71 in). Diámetro de la base: 14,5 cm (5.71 in). Diámetro de la copa: 7,5 cm (2.95 in). Peso: 442 g (15.59 oz).
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Precio : 4800 €
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