Grabado la Guerra de Sucesión del año 1745 Representando el la Ciudad de Lérida en 1707. J. Basire

 



 

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    Plano de Lérida y Ciudadela, 1745    
     
Grabado la Guerra de Sucesión del año 1745 Representando el la Ciudad de Lérida en 1707. J. Basire

Ref: OT-A-777



Grabado de época de la Guerra de SUCESIÓN española de 1701 a 1715. Fantástico plano original del año 1745, realizado por el famoso grabador inglés James Basire y en buen estado de conservación. El grabado está completo, y aunque muestra algunos signos del paso del tiempo y de antiguas restauraciones, está bien conservado y es de una belleza excepcional. En él podemos ver el plano de la ciudad de Lérida y sus alrededores, incluyendo el río Segre, durante la Guerra de Sucesión Española (1701-1713 prolongada hasta 1715). Sobre el papel aparecen representados los movimientos de aproximación de las tropas francesas y españolas durante el sitio de la ciudad, iniciado en octubre de 1707. La descripción de lo mostrado en el plano aparece escrita en inglés en el margen inferior del grabado.

La Guerra de Sucesión española, que tuvo lugar entre 1701 y 1713 (aunque los últimos focos de resistencia se apagaron con la toma de Barcelona en 1714 y Baleares en 1715) y enfrentó a los partidarios del rey Borbón, apoyado por la Corona de Castilla, y a los partidarios del Archiduque Carlos de Austria (aliados) apoyados por los territorios de la antigua Corona de Aragón. Ambos contendientes pretendían el trono español, tras morir sin descendencia Carlos II. Durante la contienda la ciudad de Lérida se puso de parte del Archiduque de Austria.

El 21 de septiembre de 1705 llegaron a la ciudad los jefes militares Manuel Desvalls y Miquel Sobies de Tàrrega, con un ejército de 1000 hombres y forzaron a los "paers" a adherirse a la causa del archiduque.

A mediados de junio de 1707, Felipe de Orleáns y el general Noailles instalarían su cuartel general en Balaguer. La población de los pueblos vecinos se refugió en la ciudad, concretamente en el convento del "Roser". Desde está cercana ciudad, planificarían la ofensiva a Lérida que se inició el 31 de agosto. La guarnición defensiva, compuesta por voluntarios de la ciudad y de las comarcas limítrofes, reforzadas por compañías de soldados ingleses sumaba un total de 2000 hombres. La ciudad soporto un asedio mortífero y destructor como no había conocido a lo largo de su historia. Finalmente, después de tres devastadores meses, la ciudad acabó rindiéndose a las tropas de Felipe V. Como castigo a la gran resistencia que opuso la ciudad, las 7000 personas refugiadas en el convento del "Roser" fueron ejecutadas. Se mandó destruir el centro histórico de la ciudad y suprimió el Estudi General. El núcleo antiguo de la ciudad, construido en torno a la Seu Vella, desapareció.

El tejido urbano medieval fue arrasado: desparecieron calles, plazas, palacios, conventos, iglesias, casas particulares... y a punto estuvo de hacerlo la misma catedral románico-gótica, que acabó convertida en cuartel. El montículo sobre el que se extendía la ciudad de Lérida se convirtió en una ciudadela militar donde una guarnición vigilaba los movimientos de los habitantes de la ciudad. La población superviviente fue desplazada a barrios de nueva creación y se edificó una nueva catedral: la Seu Nova.Lérida fue devastada y sobre el montículo en el que antes se hallaba su centro se erigió una ciudadela o fortificación militar, que en el plano recibe el nombre de "castillo" (castle, en inglés). A la derecha del plano podemos ver una gran cartela con la explicación de los movimientos de las tropas. La cartela es muy hermosa: tiene forma de escudo y se alza sobre un grabado representando elementos relacionados con la guerra. En su parte superior aparece grabada la efigie de un fiero oso encadenado. Bajo el texto en inglés descubrimos una pequeña inscripción que dice J. Basire Sculp. Se refiere al autor del grabado, James Basire , prestigioso artista inglés que desarrolló una obra de gran calidad. Tanto su padre como sus dos hijos fueron también grabadores, formando una auténtica dinastía de artistas. J. Basire es famoso por sus mapas, planos de batallas y retratos de personajes célebres, entre los que destaca el grabado que hizo con la efigie del Capitán Cook.

Este magnífico grabado es un testimonio perfecto de la obra de Basire, un plano de batalla detallado y minucioso con todo el encanto que le otorgan sus más de dos siglos de antigüedad.

Medidas: Ancho: 48,6 cm. Alto: 39,5 cm.


Precio : VENDIDO
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